domingo, 28 de junio de 2015

Consumir Software Libre es bueno. Producirlo es mucho mejor.

Las elecciones locales y autonómicas en España han vuelto a poner de moda el Software Libre debido a su inclusión como línea estratégica por parte de algunos partidos políticos.

Dejando a un lado el error que, a mi entender, significa politizar el Software Libre, ignorando pasados fracasos, me gustaría centrarme en otro riesgo que percibo, mucho más relevante.

A principios del presente siglo surgió en España un fuerte movimiento cuyo objetivo era el fomento del uso de Software Libre en España. Se trataba de aprovechar las ventajas más evidentes (y cortoplacistas) que aporta este "nuevo" paradigma.Todos los acores empujaron en una misma dirección.... y han tenido éxito.

Sabemos, no obstante, que el valor real del Software Libre para una sociedad reside no tanto en su consumo como en su producción. El hecho de poder pasar de consumidor a productor de tecnología sería lo que nos permitiría aspirar a ser una sociedad puntera en este ámbito.

España tuvo diferentes oportunidades en su historia de convertirse en productor de software. No las aprovechamos. El sector del software está en gran parte asociado a servicios basados en lo que otros producen. Empiezo a temer que este va a ser el camino predominante en el caso del Software Libre.

¿Cambiará el Software Libre la realidad de España como país asociado a servicios o podremos convertirnos en productores?

Los grandes consumidores de software en nuestro país deben asumir riesgos hoy para generar riqueza a su alrededor, que les permita ser más competitivos mañana. Y no hay mejor forma de conseguirlo que la de fomentar la producción de Software Libre entre sus proveedores, así como en sus propias organizaciones.

Los actores que una vez se unieron para alzar su voz en favor del uso del Software Libre  deben cambiar su discurso focalizándolo en los verdaderos beneficios de este movimiento, que, de nuevo, no vienen del ahorro de costes en su consumo, de las libertades asociadas a su uso y su distribución, sino de aquellas asociadas a su modificación y distribución de obras derivadas.

El esperado repunte en el consumo interno de tecnología que deberíamos ver los próximos años necesita acompañarse de estímulos para la producción propia, así como un cambio cultural que nos permita valorar en su justa medida a productores de software frente "al canal".

El Software Libre es una oportunidad para cambiar nuestro estatus a nivel mundial como productor de tecnología. No veo signos claros de que lo estemos aprovechando. Consumir Software Libre es bueno. Producirlo es mucho mejor.


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